Cómo trabajamos

Rigor técnico, participación real y diseño para el uso.

Cada iniciativa busca ser pertinente, medible, accesible y transferible desde su origen. No son cuatro etapas administrativas: son cuatro decisiones que determinan si el resultado va a servirle a alguien fuera del proyecto.

01

Escuchar y comprender

Levantamos necesidades, barreras, capacidades y contexto territorial antes de diseñar una respuesta. La mayoría de las soluciones que fracasan no fallan en la ejecución: fallan porque resolvían un problema que no era el que la institución tenía.

  • Caracterización del problema con quienes lo viven a diario.
  • Identificación de barreras estructurales, no solo de síntomas.
  • Reconocimiento de las capacidades ya instaladas en el equipo o el territorio.
02

Co-diseñar

Incorporamos a comunidades, usuarios y actores relevantes en el diseño y la mejora continua. Participar significa influir en las decisiones de fondo, no validar al final algo que ya estaba resuelto.

  • Definición conjunta de objetivos y criterios de éxito.
  • Prototipos revisables en ciclos cortos.
  • Ajustes documentados a partir del uso real.
03

Validar con evidencia

Definimos indicadores verificables para evaluar resultados, impacto y aprendizajes de implementación. Los indicadores se acuerdan antes de empezar, para que la evaluación pueda mostrar tanto lo que funcionó como lo que no.

  • Indicadores acordados al inicio, no elegidos según el resultado.
  • Registro de las condiciones de implementación, no solo del efecto final.
  • Aprendizajes documentados y disponibles para otras instituciones.
04

Transferir responsablemente

Convertimos resultados en herramientas, capacidades y modelos que puedan adoptarse y escalarse. Una transferencia responsable incluye decir en qué condiciones la solución funciona y en cuáles no conviene aplicarla.

  • Materiales y protocolos utilizables sin acompañamiento permanente.
  • Formación del equipo que sostendrá el trabajo.
  • Condiciones de uso y límites explicitados junto con los resultados.
Principios

Ocho criterios que ninguna iniciativa negocia.

Operan como filtro de decisión: si una propuesta no los cumple, se rediseña antes de avanzar.

Equidad y no discriminación

Las decisiones de diseño se revisan por su efecto en quienes ya parten en desventaja.

Derechos y dignidad

Las personas son titulares de derechos, no beneficiarias de una prestación.

Accesibilidad universal

La accesibilidad se incorpora desde el diseño, no como adaptación posterior.

Rigor científico

Las afirmaciones se sostienen en evidencia y los métodos quedan documentados.

Pertinencia territorial

Lo que funciona en un contexto no se traslada a otro sin revisar sus condiciones.

Transparencia

Métodos, resultados y limitaciones se comunican de forma trazable.

Integridad

Los conflictos de interés se declaran y se gestionan de manera explícita.

Sostenibilidad

Las soluciones se diseñan para poder mantenerse con los recursos disponibles.

¿Quieres trabajar con este método en tu institución?

Cuéntanos tu desafío, proyecto o propuesta de alianza y te responderemos al correo que indiques.

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